¿Vieron que Santi Siri lanzó su noticiero con IA? Vengo diciendo que es un proyecto destinado a fracasar. Y no porque la inteligencia artificial no pueda generar un buen producto: obviamente puede resumir información, cruzar fuentes, escribir guiones y generar contenido a una velocidad que un equipo humano difícilmente iguale. Esta nota, por ejemplo, fue redactada con IA a partir de la desgrabación de mi explicación en un vivo de YouTube.
El problema es el product-market fit: si el producto resuelve la necesidad real del mercado al que apunta.
La confianza no se demuestra, se construye socialmente
Cuando alguien en Argentina quiere informarse posta —cuando se pregunta «¿Cómo está el país?»— no busca la forma más eficiente de recibir información. Busca una fuente que le dé confianza. Y esa confianza no se construye solo demostrando que la información es correcta. Se construye socialmente.
El caso Tenembaum: la trayectoria periodística alimenta el sentido de pertenencia
Pensemos en lo que pasó con el streaming político. Proyectos como los de Tenembaum, Pedro Rosemblat y Matías Mowzset o Rebord entendieron algo que muchos medios tradicionales todavía no captan: para construir audiencia no alcanza con tener periodistas conocidos. Hay que construir comunidad.
Hace no tantos meses, la editorial de Tenembaum en Radio Con Vos tenía un piso de 5.000-6.000 oyentes, similar al de figuras consagradas del periodismo como Bercovich o Nancy Pazos. Hay caras muy reconocidas que hoy no cotizan igual en el streaming, porque no logran generar una comunidad digital propia.
Por ejemplo: hoy, en el nicho progresista, sos canchero si escuchás el Piripipí. Y después podés hablar con tus amigos sobre «che, ¿viste lo que dijo Tenembaum de esto?». Eso genera autoridad. Y esa autoridad genera crecimiento.
Tu audiencia es tu medio
En internet, la información circula de una manera particular. Si te perdés un programa de Rebord, probablemente te llegue igual: un reel, un clip que te manda un amigo, un meme, alguien preguntándote: «¿Viste lo que dijo Rebord sobre…?».
La autoridad se construye cuando los consumidores de un medio empiezan a funcionar también como distribuidores.
Esto pesa todavía más en política, porque los consumos culturales también son una forma de pertenencia. No solo importa qué información recibís: importa de quién la recibís y con quién la podés compartir. Por eso un programa puede terminar teniendo una comunidad que siente que pertenece a ese universo.
Ahí aparece la diferencia enorme con un producto informativo basado exclusivamente en IA y distribución por redes como X y Shorts.Nadie le va a decir a un amigo: «Che, ¿viste lo que dijo el bot de Santi Siri?». Al menos por ahora, esa conversación no tiene sentido social. A lo sumo, uno hace parodias de fotos o videos propios y se comparten por WhatsApp para burlarse de alguien.
La pregunta que nadie se hace: ¿hay demanda de ESTE producto?
Ahí está, para mí, el problema de product-market fit de este proyecto. La pregunta no es si existe demanda de información, ni si existe demanda de inteligencia artificial. Las dos existen, obvio. La pregunta es si existe demanda por ese producto específico, en ese formato.
Un noticiero no compite solo contra otros noticieros. Compite contra periodistas, streamers, podcasts, cuentas de X, newsletters, canales de YouTube y, sobre todo, contra las personas que ya construyeron una relación de confianza con su audiencia.
Cuando escucho a alguien durante meses o años, conozco sus criterios, sus obsesiones, sus formas de interpretar las cosas y hasta sus errores. Puedo estar de acuerdo o no, pero sé quién me está hablando. Con un bot, esa relación todavía no existe. No hay trayectoria, no hay personalidad que seguir, no hay historia compartida. Y por lo tanto, tampoco hay una comunidad esperando del otro lado.
La producción de contenido no es lo mismo que construir un medio
El problema no es que Santi Siri haya usado IA para hacer un noticiero. Es creer que multiplicar la propagación de información producida por terceros, sin remunerar su uso, equivale a construir un medio exitoso o -al menos- atractivo para alguien.
La IA puede abaratar y acelerar la producción de contenido, pero eso no significa que exista automáticamente un mercado para ese contenido. El product-market fit aparece cuando el producto encaja con una necesidad real de un público, y ese público vuelve, lo recomienda y lo incorpora a su vida cotidiana.
En Argentina, gran parte de ese valor está en la relación entre quien produce el contenido y la comunidad que lo consume.
Por eso me cuesta imaginar a alguien diciendo: «Mirá este clip del bot de Santi Siri» con la misma naturalidad con la que hoy se escucha: «Me gustó cómo Tenembaum explicó esto».

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